lunes, 30 de marzo de 2009

"La Santitos": La comida criolla se sirve con estilo

Cuando don Miguel Seminario Seminario abrió la picantería “La Santitos”, allá por el año 1986, Faustino López García – natural de Ayabaca – y Pedro Calle Erazo – de Morropón –, eran simplemente el cocinero y el barman.
Aquellos dos jóvenes empeñosos que llegaron a Piura con ganas de triunfar, se fueron ganando la confianza de su entonces jefe, quien diez años después de haber iniciado esta historia culinaria, decidió un día cerrar el negocio.
En 1996, Faustino y Pedro le propusieron a don Miguel Seminario que les ceda el local y la razón social de esta tradicional picantería. Así empezaron a escribir su propia historia de éxito, empañada únicamente con aquel trágico 31 de mayo de 2007 cuando un voraz incendio redujo a cenizas el local, del cual lograron reponerse airosos. Pese a los años transcurridos y al prestigio ganado, este local continúa con la denominación de “picantería”, atrayendo a los más exquisito paladares – peruanos o extranjeros – que van de paso por nuestra ciudad.

¿Qué año nació “La Santitos”?
“La Santitos” nació el año 1986. Se inició porque aquí en Piura no había un lugar típico donde comer comida criolla. Toda la gente se tenía que ir a Catacaos para comer un Seco de Chavelo, un Majado de Yucas o hasta un Pasado. Entonces, para que no vayan a Catacaos, tenía que haber acá una picantería.

Se abrió en la antigua Casona Seminario

El local (Calle Libertad 1014) era del mismo dueño. El restaurante nació con la inspiración de don Miguel Seminario Seminario, que fue el primer dueño de “La Santitos”, “Carburmer” (comida italiana) y una discoteca.

Ustedes eran empleados

Si, yo era el cocinero y mi ahora socio Pedro Calle Erazo era el barman. Cuando don Miguel iba a cerrar el negocio, nos iba a dejar sin trabajo. Se quería dedicar a otros negocios. Entonces le dijimos que nos alquilara el local, más la razón social y así fue. Él nos dijo ‘bueno si ustedes quieren continuar con el restaurante, yo se los dejo a ustedes, pero traten de hacerlo bien. Fue el año 1996 que la picantería llega a nuestras manos. Ya el restaurante tenía un prestigio.

“Santos” o “Santitos” es un nombre muy típico del Bajo Piura
Si, “Santitos” es un nombre típico y el restaurante era típico. Se llamó así porque a don Miguel no lo crió su mamá sino su nana y ella se llamaba Santos. Un mayordomo también se llamaba Santos.

Ustedes tenían el deber de continuar con la tradición
Bueno, tratamos de hacerlo incluso mejor. Recuerdo que los trabajadores querían todos incluirse en la sociedad, pero tenía que ponerse un capital. El dueño tenía una deuda con nosotros y eso quedaba como garantía.

¿Qué platos caracterizaron a “La Santitos”?
La picantería se inició con la Carne Aliñada, el Cabrito, tamales verdes, eso era lo más típico de la región. Nosotros hemos innovando, porque no sólo nos íbamos a quedar con el Seco de Chavelo, ahora tenemos pescados y mariscos, carnes.

Se puede decir que cambiaron el estilo de comer la comida criolla.
En la comida Gourmet se sirve un poquito y es rico. Pero acá servimos bien, porque hay gente que viene a almorzar. Es cierto, ahora la comida criolla se sirve con estilo, con decoraciones, pero eso no es nuevo para nosotros, lo hemos hecho desde hace muchos años.

Un penoso recuerdo es el día que “La Santitos” se incendió
Fue el 31 de mayo, se quemó todo, no quedó nada. Hasta la fecha no se supo que fue lo que realmente pasó. Si sería un corto circuito o algo provocado.

¿Y con su socio que pensaron… quizás dedicarse a otra cosa?

En ese momento pensamos que ahí quedaba, por el momento… por la impresión, pero después nos pusimos a pensar y dijimos que no podíamos quedarnos. ‘Hay que ir a la banca a hacer un préstamo para volver a hacerlo de nuevo’ dijimos, porque lo único que nos quedaba era la razón social, habíamos invertido hasta en menaje, todo se quemó.

EMPEZAR DE CERO
No pudieron rescatar nada… ¿ni las esculturas de barro?

Absolutamente nada. Con algo que nos había quedado en el banco empezamos de cero. Alquilamos este nuevo local (Calle Libertad 1001), pero el local cambió en el estilo, infraestructura, porque al frente era una casona donde teníamos estructuras de barro. Acá la dueña que nos ha alquilado no quiere que le hagamos cambios por el INC.

Pero hay cuadros muy típicos de Bajo Piura
Son réplicas que han hecho los pintores locales.

Cómo se sienten de haber sido cocinero y ahora los dueños de un local tan típico.
Estamos contentos, halagados, porque la gente que viene del extranjero se va contenta con lo que le ofrecemos. Llegan unos 5 extranjeros diarios, todos los días, de todas nacionalidades, franceses, americanos y bastantes brasileros. Pero más vienen los empresarios de Lima, Chiclayo por negocios.

¿Qué personalidades han venido a degustar su comida?
Hemos tenido visitas de artistas, del ex presidente Alejandro Toledo, la congresista (ahora ministra) Meche Cabanillas, también de la mayoría de congresistas, futbolistas।
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LA FICHA
NOMBRE: Faustino López García
ESTADO CIVIL: Casado
HIJOS: 3
ESTUDIOS: “Estudié algo de Contabilidad, pero no terminé”.
SOCIO: Pedro Calle Erazo
ESPECIALIDAD DE LA CASA: ‘Piqueo Santitos’ (Seco de Chavelo, Costilla de Chancho, Carne Aliñada y tamales verdes).
UBICACIÓN: Calle Libertad 1001 - Piura
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Este piqueo es una delicia...
(Seco de chavelo y chancho)

lunes, 16 de marzo de 2009

“Sin pisar la universidad tuve éxito”

Doña Miriam Emperatriz Vergara Quiroz o doña Mily como le gusta que le llamen, trabajaba haciendo floreros y jarrones en una fábrica de cerámica en Trujillo. Pero lo suyo no era estar ‘encerrada' en una fábrica y a sus 18 años renunció a depender de un jefe y siguió su verdadera vocación: se hizo comerciante.
Con el dinero que recibió de su liquidación (apenas 150 soles), compró una caja de floreros de cerámica que empezó a revender. En un par de días multiplicó esa caja en 2 y en una semana en 5. El negocio iba viento en popa, pero en unos meses la venta de cerámica “se manoseó” y tuvo que emigrar. Se fue a Chiclayo y dos años más tarde llegó a Piura en donde echó raíces y hoy es propietaria de 3 puestos en el Mercado Modelo de Piura.
Además de vender cerámica, ofrece en sus tiendas artículos para el hogar, hace campañas para Navidad o época escolar y acaba de abrir un Spá. Doña Mili es una guerrera.

¿Como empezó su historia doña Mily?
Era muy joven, fue un amigo el que me impulsó a empezar con este negocio y bueno gracias a él ahorita he crecido, sino no hubiera conocido nada. Él me dijo haz esto, haz lo otro.

¿En que trabajó?
Trabajaba en una fábrica de cerámicas en Trujillo, era una trabajadora más, hacía floreros, jarrones, pero me fui y con el dinero que recibí: medio sueldo mínimo, es decir 150 soles, compré una cajita de mercadería. En dos días ya tenía dos cajitas y en una semana tenía 5. La suerte me tinkó porque en ese tiempo la mercadería que yo vendía no estaba manoseada en el norte, estaba en “plena moda”. Me dedicaba a trabajar a los alrededores de Trujillo, la primera vez fui a vender a Casa Grande, a Virú, en los valles y las ciudades pequeñas.

Pero llegó el momento que se “manoseó” la cerámica
Si, allá todo el mundo empezó a vender cerámica. La gente del mercado iba directamente a la fábrica y el consumidor iba al mercado a comprar. Ya no me compraban a mi. Entonces me fui a Chiclayo a los 18 años. Yo no llegué a un hotel o a una galería a vender la cerámica, sino a la misma calle, a la Av. Balta, de manera ambulante.

¿Que tal le fue?
Excelente. Crecí como la espuma. Yo llegaba y la misma gente sacaba mi mercadería de las bolsas, yo apuntaba que llevaban. Pero la Municipalidad reordenó la avenida y nos sacaron. Entonces me vine a probar suerte acá en Piura. Acá también fue un gol.

¿Acá donde empezó?
También empecé en la calle. Me vine al mercado como ambulante en esta recta de tiendas Bata (Jr. Gonzalo Farfán)… pero no fue fácil. Empecé de abajo, trabajando, sacándome la mugre, arriesgándome a muchos peligros porque tu sabes que una mujer que venga desde otro sitio… creo que cualquiera no lo hace. Yo no tuve vergüenza. Dormía cuidando mi puesto, porque en ese tiempo cualquiera venía y te quitaba mi puesto.

Hasta que se posicionó
Tuve bastantes clientes de Paita, Sullana, Talara, les vendía cerámica al por mayor. Es que a mi me gustaba esto, creo que soy hábil para los negocios, a pesar de que en mi familia nadie era comerciante. Puse una tiendita de puros floreros y flores por mayor y menor. Se puede decir que fui la primera que empezó a vender aquí.

NUEVOS HORIZONTES
Ahora el negocio se ha expandido. Hay muchos lugares donde venden floreros de cerámica
Antes la gente valoraba la cerámica, pero todo se ha tirado al suelo, es como si vendieran pan en vez de cerámica. Cuando vi que entró la competencia y ya no se ganaba como debía, opté por otras cosas. Ahora ya no me dedico sólo a la cerámica sino que vendo sábanas, manteles, cortinas artículos para el hogar como platos, tazas, cucharas y hago campañas: en Navidad vendo juguetes, en verano vendo piscinas, sombrillas, paraguas, pasa el verano y vendo ‘escolar’, lo que es mochilas, loncheras.

Y hasta ha abierto un pequeño Spá
He abierto este local desde mayo del año pasado que se llama Spá Mily y gracias a Dios me está yendo bien. En total tengo 3 puestos, dos que son por mayor y este manicure y pedicure. Tengo 5 trabajadores en el Spá y 5 en las tiendas, pero para cuando es campaña doy trabajos a unas 20 personas.

¿Qué satisfacciones le ha dado el mercado?
Satisfacciones pero también problemas. Yo sólo estudié secundaria y gracias a mi propio esfuerzo, ¡sin la ayuda de nadie! y sin la necesidad de pisar una universidad ni de tener mucho dinero, tuve éxito. Antes yo era muy tímida, ahora ya estoy en la cancha y ya sé desenvolverme sola.

TIPS DEL EMPRESARIO
Ser amable
Hacerse amiga del cliente
Ser perseverante
No gastar un sol de tus ganancias
No ser tan confiado

LA FICHA
NOMBRE: Milagros Vergara
EDAD: “Eso no se dice, pero estoy entre los 30”
ESTADO CIVIL: Casada
CARGO: Fundadora de “Comerciales Mily” (Mercado Modelo Mz. 23 Pto. 7, Jr. Gonzalo Farfán)
HIJOS: 3
PROCEDENCIA: “Soy Trujillana, pero me enamoré de Piura”.

lunes, 9 de marzo de 2009

Ricardo Estrada: El ‘Rey’ del Spray

Ricardo Estrada Yovera tiene pasta de artista. A sus 26 años (los cumplió el día que lo entrevistamos), es conocido en el barrio Santa Rosa como el “El ‘Rey’ del Spray”. Hace un año llegó de su natal Tambogrande para revolucionar las mototaxis en Piura, las cuales ahora lucen personalizadas y hasta extravagantes, gracias a sus originales diseños pintados con la técnica del esténcil.
Desde caricaturas y dibujos de personajes mundialmente conocidos, hasta imágenes de familiares de sus principales clientes – los mototaxistas – se lucen en los populares “Taxicholos” que circulan a diario, mismas discotecas rodantes, por la ciudad.

¿Cómo te nació la idea de personalizar las mototaxis?
Yo soy de Tambogrande, la idea vino porque me gusta el arte. Desde niño empezaba a dibujar. Lo primero que hice fue poner un taller allá en Tambogrande, pero no pasaba nada. Primero empecé con un soplete de boca… más de los días me enfermaba porque la pintura afectaba mi garganta.

¿Pero no funcionó?
Como te digo, allá en Tambogrande no pasaba nada. Si te contara mi situación allá. ¡Era crítica!. A veces llegaban mototaxistas para que les pinte, hacía uno que otro diseño. Sólo en temporada de mango subía el negocio.

¿Qué te animó a venir?
La situación crítica. Vine hace un año a Piura y con la ayuda de mis padres lo primero que puse fue un pequeño taller al que le puse “Arte Rey” porque uní las tres letras de mi nombre (Ricardo Estrada Yovera) y empecé vendiendo tapabarros. Con cámaras de carros, de camiones hacía los tapabarros, porque como estábamos en épocas de lluvias y veía que se vendían mucho. Entonces poco a poco empecé a hacerme conocido entre los mototaxistas que me compraban.

Así empezaron a llegar los clientes
Sí. Me compré una comprensora y aquí en la entrada de mi casa abrí un taller y me ponía a pintar y los mototaxistas que pasaban me preguntaban ¿qué es esto?, y yo les explicaba. Entonces empezaron a apreciar mi trabajo y me pedían que les haga diseños para sus motos.

Entonces fuiste el pionero
Cuando yo vine acá a Piura, esto no existía, era nuevo en Piura. Yo vi estos trabajos en Sullana y antes de que otros lo exploten, decidí yo iniciar este tipo de trabajos. Yo aplico la técnica el esténcil, que es una técnica decorativa, en la cual se cala una plantilla y sobre la plantilla recortada se le aplica pintura en spray.

¿Cuál es el proceso que sigues para pintar una mototaxi?
Yo mismo hago las plantillas. Primero las dibujo, luego las calo. Hay diseños que los hago yo mismo y hay otros que los bajo de Internet.

¿Qué es lo más raro que haz pintado?
Hay dibujos variados. Yo empecé haciendo felinos, panteras, de ahí incursioné en imágenes, rostros, calaveras y ahora lo que es dibujo a pincel, hago caricaturas de Héctor Lavoe, Daddy Yankee y dibujos animados.

EXTRAVAGANCIAS
Hay mototaxistas que te piden que dibujes a sus hijos o sus mamás…
Si ha llegado la oportunidad de hacerlo. Lo que primero hago es conseguir el rostro a través de la sombra, en una plantilla. He hecho varios trabajos así. Uso también la técnica del aerosol.

¿A cuántos mototaxistas les has pintado las motos y cuánto cuestan tus diseños?
Uy, ya perdí la cuenta. Cuántas serán pues… Hay dibujos más sencillos que te cuestan 4 soles el par. Hay dibujos a color, que son un poco más caros. Esos si te cuestan de 10 soles para arriba. Llegan hasta los 25 soles el par.

Tú familia se ha dedicado al negocio
Mis dos hermanos menores me ayuda y mis padres que me apoyan bastante.


LA FICHA
Nombre: Ricardo Estrada Yovera
Cargo: Fundador de “Arte Rey” (Av. Grau 2881 – A.H. Santa Rosa)
Estado Civil: Conviviente
Hijos: 1 de 4 años. “Con este trabajo hasta la he podido matricular a un colegio particular”.
Estudios: “Hasta la secundaria. Me hubiese gustado estudiar en Bellas Artes.”

martes, 3 de marzo de 2009

Lidia de Olaechea: La pionera de los chifles

Cuando doña Lidia Vega de Olaechea enviudó, tenía 35 años y tres hijas a quienes mantener sola. No sabía hacer nada y tampoco tenía estudios. Ser hija de hacendados – cuyas tierras fueron expropiadas – la llevó a pensar que nunca tendría necesidad de trabajar. Pero ese momento llegó.
Tras intentar con las manualidades y fracasar, probó suerte con los chifles. 25 plátanos de freír verdes, un cuarto de carne y olvidarse del “qué dirán” fueron suficiente para que, un cuarto de siglo más tarde, convierta sus Chifles Olaechea en toda una marca regional. Lidia es un ejemplo de mujer.

¿Qué hacía doña Lidia antes de preparar chifles?
Yo quedé viuda bien joven, de 35 años, mi esposo murió en un accidente de tránsito a los 38. Quedé con tres hijas, una de 7 años, la otra de 4 y la otra de 3 meses. Así que… ¿qué hacía hijito si no tenía nada?, mi esposo recién estaba trabajando, no tenía ni seguro. Comencé a tejer manteles, como se usaban antes. Desde las 12 de la noche hasta las 5 de la mañana, pero el doctor me lo prohibió porque mis ojitos viejos se me ponían rojos, ya no jalaban.

Pero con eso mantenía a sus hijas
Un poco hijito porque recién estaba sola, me ayudaba un poquito. Trae chiflecitos July para invitar (doña Lidia interrumpe la conversación y le pide a su sobrina que nos traiga chifles).

Luego también hizo adornos para matrimonio
No sé como me ha enseñado la necesidad hijito. Me las ingenié para hacer lindos adornos para matrimonios. Arreglaba los asientos, hacía adornitos para poner los dulces. Hacía unos patos con sus alas abiertas, les ponía plumas de pato (ríe)… la necesidad y el hambre hijito de mi corazón. Para qué, ¡me iba bien!, pero la gente se aburrió de los adornos.

¿Nadie la ayudaba?
Si te contara… yo no lloraba lágrimas, sino sangre (llora). Nadie me ayudaba, fíjate que tenía hermanos que tenían sus chacras, percelas, pero ni siquiera se acordaban de mandarme un camote, un limoncito, pero – orgullosa yo también – no les pedía nada (ríe)

¿Quién la animó a hacer los chifles?
Un día un sobrino me decía que haga chifles para vender. ¡Qué vergüenza que me daba hijito lindo!. ¿Y sabes porque?, porque mi papá tenía sus haciendas, era un señor bien conocido. El día de su cumpleaños le gustaba celebrárselo y como trabajaba con el banco, invitaba a los bancarios y se mecían en las hamacas. Había un patio enorme, enorme y ahí ponían cerros inmensos de algodón, porque él sembraba algodón. Uy, ¡bien borrachos los señores! pedían que les hagan chifles. En ese tiempo no se ponía la carnecita como ahora, sino en hilachas grandes. Así que, uyy que manera de comer los chifles.

Pero dice que le daba vergüenza ¿cómo empezó?
Ya no sabía de que vivir hijito, son tres hijas – el colegio, la comida –. Me daba vergüenza pero comencé a hacer mis chifles. Para que me conozcan, ¡Dios mío!, tenía que poner avisos en el periódico con letras bien grandes que decía: “Lidia Vegas de Olaechea en la (calle) José Olaya número no sé cuanto” y la gente, mis amistades comenzaron a comprar chifles. ¿Sabes con cuánto comencé a hacer mis chifles?

¿Con cuánto?
Con 25 plantanitos y un cuarto de carne, hijito

¿Y ahora cuantos plátanos utiliza?

Mil 500 plátanos diarios y kilos de kilos de kilos de carne.

Se le pasó la vergüenza…
La necesidad y el hambre me hicieron pasar la vergüenza. ¿Qué hacía?, yo no había tenido estudios, sólo estudié mi media completa y como éramos de plata, mi papá tenía plata yo pensé que me iba a mantener (risas).

Ud. fue pionera en la comercialización de chifles
La primerita, nadie hacía, y ahora ¡Qué horror!, por todas partes donde paso encuentro que venden chifles, en ómnibus, en tiendas, pero hay unos que se les ve toda la grasa.

Hasta su familia le siguió los pasos
Una sobrina comenzó también a hacer, luego otra, luego otra, cada una con su negocio, pero yo no me molesté porque para todos amanece Dios. ¡Yuli, Yuli trae los chifles para invitar! (vuelve a pedir chifles para nosotros).

NUEVOS TIEMPOS

¿Cuál es el secreto de sus chifles?
Buscar buen plátano, no compramos así nomás, tenemos que pagarlo, repagarlo para que me escojan el mejor, porque si compras un platanito chiquito, sale un chifle chiquito que no vale la pena. Ahora yo ya no tengo el negocio, lo está administrando mi hija Lita, la última.

¿Qué tal lo administra?
Bien, pero yo todavía estoy ahí mirando, ayudando para no estar sentada pues hijito lindo.

¿Y Chifles Olaechea se exporta?
Fíjate que nos han pedido, pero no se puede porque como ya no tengo el negocio dice mi hija que hay que sacar bolsas especiales para que duren más, y con adornitos y cositas. Pero no, mejor no, como aquí se vende muy bien… como en los supermercados,

LA FICHA
Nombre: Lidia Vega de Olaechea.
Edad: 83
Cargo: Fundadora de Chifles Olaechea
Hobby: Llenar el pupiletras. “Me acuesto panza arriba con mi periódico”.
Hijos: 3 “A mi Roxana le mando chifles a Inglaterra, pero enviarle un cuartito me cuesta 150 soles”.
Nietos: 5

La artesana que aprendió a exportar

Las manos expertas de Martha Sosa Villegas trenzan la paja como lo hacían su madre y su abuela, pero alguna vez estuvieron a punto de dejar de hacerlo por culpa de un músico ‘pegalón’ con el que se casó y el que le prohibía tejer.
18 años después de aquella mala experiencia, Martha es hoy conocida como la mejor artesana de Piura al tejer finísimos sombreros chalanes, carteras, cojines, floreros, rosas y todo aquello que su creatividad le permita hacer.
Nuestra mejor carta de presentación al mundo, es fundadora de la Asociación de Artesanas del Caserío de Pedregal Grande y desde el año 2006 ha aprendido exportar al mercado de EEUU y así da trabajo a unas 300 mujeres de su tierra, Catacaos.
En virtud a ello, Martha Sosa, quedó seleccionada en el concurso Condecoración Orden al Mérito de la Mujer 2009, en el rubro al mérito a actividad destacada en el campo empresarial, que organiza el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MINDES). Los resultados se conocerán este 26 de febrero.

¿A que edad empezó a tejer?
Mi mamá me cuenta que cuando yo tenía 8 años, ella se sentaba a tejer y yo me ponía a mirar. Yo cogía los sobrantes de la paja y empezaba a tejer. Hacía abanicos, armaba bolsones chiquitos en donde echábamos las agujas o los hijos. Cuando ya tenía 9 o 10 años ya empecé a dominar el punto. Entonces ella al verme avanzar, me trajo material e hice un sombrero pero me quedó “chuequito”, mal hecho.

Entonces nadie le enseñó
Yo sola mirando. Pero mi abuelita decía que para que teja fino tenía que coger una lombriz y sobármela en las manos. Secreto de los abuelos. Un día ella trajo una lombriz de la chacra y me llamó, pero no lo hice, tenía miedo. En ese tiempo los abuelos nos exigían que tejamos. “Si no sabes tejer no eres nada porque si algún día te comprometes ‘tu pajita te lo hace bueno’” me decía, o sea ialgda jer no sos nada la paja, para que puedas ser el sustento de tu familia. aba quedado seleccionada en el que si el marido salía malo vendías tus sombreros y ya tenías tu dinero para comer.

Usted ahora es conocida por tejer muy fino
Yo he aprendido a tejer fino, fino, finísimo. Tejo como la hebra de un hilo, por eso siempre ocupaba los primeros lugares cuando participaba en concursos de sombreros.

¿Los concursos los ganaba en el colegio?

Estudié en el colegio Genaro Martínez Silva - 14043. Pero sólo la Primaria. Cuando inicié Secundaria me di cuenta que no me gustaba estudiar, sólo quería tejer, hacer sombreros pero con la paja fina. Abandoné mis estudios y empecé a hacer sombreros hasta cuando tenía 16 años. Mi mamá me llevaba a vender al Percal.

Se casó, pero se separó del papá de sus hijas.
Me comprometí a los 18 años con un músico. El toca teclado, estudiaba música en Bellas Artes, pero él no me dejaba tejer, me quitaba la paja que mi mamá me compraba. Me decía que su familia no hace eso. Un día me enfermé, pero no por el tejido, sino porque estaba esperando gemelas, pero yo no sabía. Él pensó que me enfermé por el tejido.

Le empezó a pegar
Era muy malo, me pegaba, me encerraba, no me dejaba comunicarme con mi papá, con mi mamá, con nadie (llora). Me llevó a una chacra un mes entero, hasta que un día me escapé. Unas primas y tías me ayudaron. Mis hijitas tenían 6 meses y me vine a casa de mi mamá, sentamos la denuncia y me separé. Mi mamá me ayudó a criar a mis hijas.

¿Cuánto tiempo dejó de tejer?
Dejé de tejer desde los 18 que me casé y volví a trabajar a los 21 años. Una vez un Comedor Popular me invitó para participar en un concurso que lo organizaba la Municipalidad de Catacaos y gané. Entonces, la Municipalidad al ver la calidad de mis sombreros me empezó a hacer pedidos y me pagaban 40, 50 soles que era un ‘platal’ de dinero.

Fue su primer paso al éxito…
Después de eso me conoció el señor Ricardo Arcadi, de (la Asociación de) los Caballos de Paso. Él andaba buscando la mejor tejedora y le dijeron que yo era. Me dijo que quería un sombrero lo más finito posible. Me pedía hasta dos sombreros por semana y me pagaba 50 soles por cada uno. Con ese dinero volvía a comprar material y me servía para mantener a mis dos niñas. Cuando ya no me pedía, me iba a vender al Percal y nos reuníamos con otras tejedoras.

SOMBREROS SALVADORES

Ahí fundó la Asociación de Artesanas del Caserío de Pedregal Grande
Sí. La asociación se fundó el 18 de setiembre de 1997, gracias a la ONG Asociación y Desarrollo que nos apoyó.

Ahora ustedes están exportando a EEUU
Al principio nos daba vergüenza ir a tocar puertas, decíamos que mejor era vender por Catacaos, en ferias, porque no sabíamos si la gente cumplirá con pagar. Pero en el año 2006 y 2007 exportamos a EEUU. Ahora vendemos a través de empresas de Lima, ellos hacen la tramitación y reparten los sombreros en 4 tiendas grandes en EEUU. Las primeras ventas si fueron muy buenas, nos pidieron de mil, 2 mil sombreros. Trabajamos 300 mujeres de Pedregal Grande. Luego hubo un desastre natural en Texas y las ventas bajaron.

¿Le fue fácil despachar?
Cuando recibí el primer pedido no fue fácil. No tenía experiencia, porque una cosa es vender 20, 30 sombreros, pero otra cosa es vender miles. Me daba miedo porque yo nunca había manejado tantos dólares. Ahora hago contactos en los eventos que presenta el MINCETUR en Lima como Perú Moda. Tengo apoyo del Grupo Romero.

LA FRASE
“Mi hija Julissa ha ingresado a Derecho a la universidad y la otra está preparándose. Yo les digo que primero estudien y si quieren trabajar conmigo, pues las apoyo”.

LA FICHA
Nombre: María Martha Sosa Villegas
Edad: 39
Cargo: Fundadora de la Asociación de Artesanas de Pedregal Grande.
Hijos: “Tengo gemelas que son mis amores, Leydi Giuliana y Julissa Liliana”.

“Nuestro sándwich de lechón es famoso”

Doña Socorro Quezada Reyes nos cita a las 4:30 p.m. para la entrevista. “Soy una mujer puntual” nos advierte por teléfono y ahí estamos ‘a la hora’ – sin hacerla esperar – para conocer a través suyo la historia del Salón de Té más antiguo de la ciudad: “Café Central”, ubicado en la cuadra 3 de la Av. Loreto en Piura.
Bohemios, artistas plásticos, hombres de letras, senadores, diputados y hasta futbolistas solían frecuentar este salón, que en sus mejores años era el centro informal de tertulia sobre temas de actualidad, política y literatura y disfrutar del famoso sándwich de lechón, que es el aperitivo más pedido desde hace más de 50 años. Doña Socorro, junto a su prima Micaela Gutiérrez, heredó el negocio de sus padres Alejandrina Reyes y Miguel Quezada.

Nos cuenta que el local se inició en Catacaos, lo administraba su madre
Este negocio apareció en 1958 en Catacaos, entre la Av. Loreto y la calle Piura, con el mismo nombre “Café Central”. Lo inició mi madre acompañada por una prima, pero después con mi padre se mudaron a Piura porque mis hermanos y yo nos fuimos fuera a estudiar y abrieron el negocio acá.

¿Su mamá puso el negocio como una ayuda a su padre?
Mi papá era carpintero, pero como jugando ella lo abrió. Mi madre cocinaba muy bien, pero por ese entonces una señora que quería mucho a mi madre y que tenía un restaurante en Catacaos que se llamaba ‘La Fonda Morales’ la fue guiando, la orientó.

En Catacaos ¿Cuál era la atracción?
Los almuerzos los días domingo, pero acá no siguieron con esa tradición pues sólo armaron un Salón de Té. Todo el tiempo ha funcionado con lo mismos platos que ofrecemos ahora, no se ha cambiado, está igual como cuando estaba mi madre.

Pero es famoso el sándwich de lechón, el pavo…
El de pavo, el de lechón, gente que viene de fuera les gusta mucho. El sándwich de lechón es tradición, es ¡famoso!, se pasan la voz... la gente llega y dice ¿“Café Central”?, ¿Sándwich de lechón?, es lo primero que preguntan.

¿Y los domingos se sigue preparando la Patasca?
Este es un lugar de lonches. (…) Abrimos de lunes a domingo, y el domingo lo más solicitado es la Patasca. Se acaba temprano vienen los turistas y preguntan… ya se les dicen que es el desayuno tradicional de los piuranos. Lo prueban, les gusta mucho. Antes de las 9 de la mañana ya no hay.

Antes venían muchos bohemios, artistas de la época
Yo no he vivido acá, pero según lo que me cuentan han venido ministros, senadores, diputados, futbolistas gente bohemia, del teatro, escritores, poetas. (…) Había un ministro de Educación que era de Sullana, no recuerdo su nombre, que venía y cerraba el negocio. Estaban los patrulleros, los policías afuera, tomaban desayuno con su gente y se iban.


CAFÉ, PLÁTANOS Y MÁS

Aquí todos los días se pasa café
Todos los días, y también todos los días se hace chifles a partir de la 1 de la tarde. Tratamos de dar la mejor calidad posible, compramos los mejores productos, los chifles se hacen con aceite vegetal y con plátano Artón. El secreto es cambiar constantemente de aceite y los chifles que duran en realidad un mes, nosotros hacemos que duren sólo 25 días. Nuestros chifles viajan a otros continentes.

¿Si ‘Café Central’ era tan conocido porqué no expandió?
Nos han venido a ofrecer para irnos a Ecuador a Brasil o a Lima, ha venido gente con capital para invertir, pero no era necesario porque era un negocio para mis padres para su ingreso personal (...) ellos eran felices aquí.

Pero el lugar es pequeño, no se ha ampliado. ¿Sus hermanos no quisieron seguir la tradición?
Así es, sigue funciona con la misma cantidad de mesas, seis mesas, desde que se inició. Mis hermanos cada uno tiene su profesión, uno es ingeniero la otra es enfermera y yo soy profesora. Yo asumo el resto a raíz que mueren mis padres, hace 5 años, se llevan 6 meses de fallecidos.

A LA CARTA
· Sándwich de lechón
· Sándwich de pavo
· Porción de pavo
· Café pasado
· Café con leche
· Tamales
· Papas rellenas

El ‘pan de cada día’ es de Coto’s

El olor a pan caliente, a rosquitas de manteca y a cachangas, despierta desde hace más de 60 años a los vecinos de la cuadra 3 de la calle Moquegua en Piura, frente a la Iglesia San Sebastián.
En la casa número 314, un 20 de diciembre de 1967, don Juan Cotos Melgarejo venido desde el Callejón de Huaylas en un pueblo llamado Santo Toribio y doña Carmen Yarlequé, natural del Bajo Piura; abrieron por primera vez las puertas de lo que más adelante se convertiría en una de las panaderías más antiguas y tradicionales de esta ciudad: Coto’s.
La herencia de don Juan y doña Carmen ha traspasado ya dos generaciones (fue heredada a su hijo Juan Cotos Yarlequé y a la esposa de este, Filomena Álvarez Ortiz) y hoy en día sus nietas, Carmen, Olivia, Ana, Carola e Isabel continúan con la tradición de hacer pan. Conversamos con doña Carmen, quien orgullosa nos cuenta más de la historia detrás de aquella mezcla de manteca, huevos y azúcar.

El abuelo inició este negocio. ¿Cómo mantienen la tradición de Coto’s?
Mi abuelo Juan Cotos lo inició, de ahí llegaron mis papás que siguieron con la panadería, de ahí fallecieron ellos y con mis hermanos estamos a la cabeza del negocio. Desde mis papás hasta nosotros la mayoría somos panaderos y mantenemos la tradición con la receta del abuelo.

Las cachangas y rosquitas son muy tradicionales
Aquí la gente pide por lo general también las marraquetas, tostadas y el tradicional pan. Además la ubicación ha ayudado. Estar frente a la iglesia San Sebastián ha sido perenne que venga gente a comprar. Este local se llama “Mi Socorro Coto’s” porque mis papás han sido devotos de la Virgen del Perpetuo Socorro.

Pero tienen a un público selecto
Aquí tenemos a unos 25 clientes que son fijos. Todos ellos son vecinos, ya están viejitos, pero desde las 6 de la mañana todos los días están comprando su pan. Luego clientes hay pero ufff, aunque a veces vienen o no vienen (…) es que son de otros lugares.

¿Ustedes se siguen metiendo a la cocina?
Bueno, al menos a mi me ha gustado el negocio de la panadería, practicar para llegar a tener la experiencia con la que cuento en la panadería. Cuando algo sale mal uno discute con el panadero, le falta sal, le falta azúcar, se ha pasado de levadura, haz quemado la masa… estamos en la cocina para discutirlos.

Los hijos de ustedes, la tercera generación, no están muy pegados al negocio. Han elegido otro camino…
La mayoría ya está estudiando, algunos como que ya no quieren seguir con la panadería. En la familia ya hay 4 abogados y hay algunos que están estudiando carreras afines con la administración de la panadería, como Industrias.

¿Pero les gustaría que sigan con la tradición?
Ya es decisión de ellos. Mis hermanas y yo decidimos continuar con la tradición porque nos gustaba la panadería.

¿Qué personalidades ha visitado este negocio?
En realidad no me acuerdo, pero hace años han venido artistas como los de Risas y Salsas. Además los alcaldes de Piura también vienen a llevar su pan. Antes no había mucha competencia como ahora.

SE EXTIENDE EL NEGOCIO


Ahora hay (panaderías) Coto's por todo Piura
Se ha extendido por todos lados. Hay en Los Tallanes, en Santa Rosa, en los Titanes en San Felipe, en Santa Rosa, hay cualquier cantidad (risas), estamos por todos lados vendiendo pan, hasta en Castilla estamos. Es que el negocio es tradicional en la familia y mis hermanos también tienen sus propios negocios.

Hace poco fue su 60 Aniversario. Sus clientes vienen todos los años a celebrarlo con ustedes.
El día del aniversario, así como para Navidad y Año Nuevo son los días que no abrimos y sí, nuestros clientes ya saben que es nuestro aniversario y vienen a visitarnos. Ese día cerramos el negocio y lo celebramos regalándoles bolsas de pan, un sándwich y un vaso de café o chicha morada.


LA ESPECIALIDAD DE LA CASA
Rosquitas
Cachangas
Cachitos de mantequilla
Tostadas
Pan francés
Peti Pan
Pan Caracol
Pastel de carne, de jamón, de queso

Una joven “Sin Límites”

Cuando la tienda de ropa “Sin Límites” abrió sus puertas el 9 de marzo de 2007, ni su dueña, Ruby Ulloque Meres, ni sus primeros clientes (familiares y amigos) soñaron con la acogida que ésta tendría entre los jóvenes piuranos. Si bien, “Sin Límites”, ubicada en el Jr. Huancavelica 1013, se iniciaba con gran expectativa por su creadora, tuvo que enfrentar los retos de una ciudad en donde los grandes centros comerciales se consolidaban como los lugares preferidos para comprar prendas de vestir.
¿Cómo se explica entonces el éxito de este negocio dirigido por esta estudiante del VIII ciclo de Administración de Empresas de la UNP?. En las siguientes líneas conozca la historia de Ruby, una simpática joven de tan solo 22 años, que piensa en grande.

¿Cómo empezó esta aventura?
Yo vivía en Lima, y llegué a Piura a prepararme para postular a la universidad. En la academia, mis amigos siempre me pedían que los acompañe a comprar su ropa y me di cuenta que aquí en Piura la ropa es exageradamente cara, así que empecé a traerles ropa a mis amigos de Lima. Se las vendía a puertas cerradas.

¿Hiciste algún estudio o te arriesgaste?
Traía 30 polos y como sea los colocaba, traer más de 30 era más difícil. No es que digas, tengo más de 30 y voy a vender más, no es así, hay varios factores. Tú compras este mes ropa, si tienes plata el otro mes vuelves a comprar, pero después prefieres gastar tu plata en salir, bailar o estar con la enamorada, así tengas el mismo polo no hay problema. Los chicos piuranos son así. En Lima no es así. Es de ley que los jóvenes tienen que ir a las fiestas con distinta ropa porque da roche.

Siempre tuviste en la idea este proyecto. Tu hermano te prestó 10 mil soles. Tenías 20 años, ¿confió en ti?
El proyecto inició en diciembre de 2006. Yo había programado hacer la tienda, porque es lucrativo vender ropa. Mi hermano trabajaba en un banco y le dieron un préstamo. Él tenía programado poner una empresa, pasó el tiempo y no la puso, entonces yo le dije que me prestara la plata, 10 mil soles. Él no desconfiaba, pues sabía que si no se los pagaba si el negocio iba mal yo en algún momento iba a trabajar y se lo iba a pagar.

Tus clientes son…
Escolares, preuniversitarios, universitarios, hasta señores. Lo que no tengo todavía es ropa para gorditas, para las mamás piuranas que aquí tienen varios hijos. Las personas mayores como señoras de 40, 50 años también les gustan nuestra ropa.

¿Qué piensas de la gente que compra en Saga, Ripley o Topy Top?
Cada un compra de acuerdo a sus posibilidades. Si fueras a Saga de Lima y encuentras prendas exclusivas a 200, 300 soles. Pero acá, lo malo de esas tiendas es que te venden ropa en serie, osea, vez un modelo de polo por montones y encima cuestan caro. Nosotros tratamos de traer pocas prendas. A lo máximo en hombres 4 polos iguales y en mujeres 2 o 3.

Tienes 22 años y la familia jugó un rol importante en que pongas este negocio.

Mi mamá nos ha educado que si tienes un préstamo, como sea tienes que pagarlo porque tienes que quedar siempre bien. Ella y mis hermanos siempre me han apoyado, pero mi mamá me advirtió que si me iba mal en la universidad, preferible que pierda la plata y no la universidad.

Ya tienes un local, ¿qué metas tienes ahora, considerando que eres muy joven?
El próximo año abriré otro local. Para mi este es un negocio, no una empresa. Aquí yo cuido en la mañana con mi enamorado que también me ayuda. Por la tarde viene una señora. El local es alquilado, es la casa de mi abuelita.

No se amilana
Para Ruby Ulloque, uno de los momentos más difíciles que le ha tocado vivir fue cuando, en el mes de junio, tres días antes del Día del Padre, fue víctima de un asalto. “Yo había salido y en 5 minutos se llevaron todo, fueron tres personas. No me puse a llorar porque estaba de más (…) Nunca pensé en cerrar. Tenía una deuda de 10 mil soles con mi hermano que tenía que paga en 2 años, la gente ya estaba llegando, así que pedí otro préstamo, de 4 mil soles que invertí íntegramente en ropa”.


PERFIL
De niña vivía acá en Piura, porque sufro de principios de asma. Desde el 5to de primaria hasta adelante estudié en Lima. Regresé a Piura a los 18 años, ahora tengo 22. Tengo dos hermanos mayores, en Piura vivo con mi abuelita y mis tíos. Mi mamá y mis dos hermanos viven en Lima.

Una dulce historia a la española


Dicen que los piuranos somos tan dulceros como los limeños. Es por eso que aquí, después de almorzar se suele comer un dulce… pero no cualquier dulce. “La Españolita”, ha explotado justamente ese lado “confitero” de los piuranos y desde hace 70 años se ha consolidado como una de la empresas con mayor tradición en dulces norteños en todo el país.
Doña Martha Quevedo Solari de Casas ya no recuerda si la receta de los toffes de café con leche, los manjarblancos y las natillas que sus suegros, don Santiago Casas Margaret y Juana García López, empezaron a preparar allá por los años 30’, fue traída con ellos de España o la hicieron en el Perú.
Lo cierto es que ella junto a su esposo, don Alberto Casas García, han tomado las riendas del negocio iniciado por aquellos caballeros españoles que llegaron un día a Piura dejando un legado muy importante.

¿Hace cuánto llegaron sus suegros a Piura?
Llegaron a Piura el año 1935. Ellos eran Santiago Casas Margaret y Juana García López. Él era de Barcelona y ella de Burgos. Mi suegra era más emprendedora y empezó a preparar natillas, manjarblanco y los toffees de café con leche.

Tuvieron una tiendita en la bajada del Puente Viejo
Ahí se iniciaron, y luego cuando mi esposo nació, él también le gustó lo que sus padres hacían. Cuando ellos eran mayores y yo ya me había casado con él, les propusimos comprarles el negocio.

¿Qué era lo que ellos ofrecían?
Ellos tenían sólo tres productos, hacían toffes café con leche, natillas y manjarblanco. Pusimos una tienda en la cuadra 2 de la Av. Grau y hacíamos cremoladas, helados, el famoso ponche de leche con Vino Porto. Eso fue por el año 1960, tuvimos bastante tiempo ahí, pero luego que les compramos el negocio nos vinimos a este local (Moquegua 358) y aquí tenemos más de 25 años.

Tienen una fábrica en la Av. Progreso. ¿Quién la maneja?
Tenemos una fábrica en la Av. Progreso en la cuadra 16. Ahí está mi esposo que desde las 7 de la mañana está andando hasta las 4 o 5 de la tarde. Yo estoy en el local administrando, pero a las 5 de la tarde nos venimos juntos a abrir el negocio.

Su esposo da la vida por “La Españolita”
Mi marido tiene 72 años, pero a él no lo sacas de la fábrica hasta que se muera. Le tiene bastante cariño a este negocio. Es que son muchos años, es su vida entera aquí, él da la vida aquí. Él quiere que esto lo continúen los hijos y los nietos. Siempre les dice a los chicos que ellos tienen que seguir con esto.

¿Pero ellos quieren seguir?
Los nietos ya no, ellos tiran para Lima. Una es Economista, el otro estudia Aviación comercial. Mi hijo es el que se encarga los chifles que también vendemos bastante. El secreto es usar un solo aceite y tenemos una fábrica en la Av. Gullman. A veces también hace camote frito.

¿Qué es lo que más venden?
En sí todo se vende bien. Tenemos 7 sabores de toffes como maní, café con leche, coco, crema de leche, pecanas, almendras y hemos sacado el de algarrobina que ha sido un ‘boom’. Además tenemos dulces cuatro sabores, dos en uno, café de algarrobina, miel… Ahora con la crisis ha bajado un poquito. Los meses que más se vende es Fiestas Patrias, junio, julio agosto, pero en enero baja el dulce por el calor.

Tiene público piurano como gente que viene de otos lugares
Aquí viene mucho extranjero. Ya me aprendí hasta la forma de hablar de los venezolanos, los colombianos, los ecuatorianos. Además (el Presidente Regional) Trelles Lara viene a comprar con su esposa. Los mismos arequipeños vienen acá y nos halagan. Estamos mejor que el Ibérica porque el dueño falleció y no han sabido administrar el negocio. No es que nos queramos alabar pero tenemos buenos productos.


EXPORTACIÓN
¿“La Españolita” se exporta?

Hemos exportado harina de algarroba con la que he hecho chocolate. El chileno hace mucho chocolate pero en Chile no se produce cacao, compran al Brasil pero les salen carísimo. El chocolate lo hacen con harina de algarroba nuestra. Mi hijo es el que vive en la computadora para hacer contactos.

¿Y las sucursales?
Queremos poner en Arequipa. Para tener este negocio tienes que dedicarte al 100% en él. En lima mi hijo abrió cerca de Wong de Mirafloes, nos recomendaron a una chica pero ella abría el negocio, cuando viajaba lo encontraba cerrado. Tuvimos que cerrar. (…) En Piura tenemos aeropuerto, en la Av. Bolognesi, y acá en la Av. Moquegua.

LA FICHA
Empresa: “La Españolita” EIRL.
Gerente: Alberto Casas García
Administradora: Martha Quevedo de Casas
Rubro: Dulces regionales
Web:
www.laespanolita.com.pe

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“Soy el único Papa Noel que pesa igual al original”


Cada mes de diciembre, desde hace 14 años, un robusto personaje piurano ilumina y alegra las chocolatadas de los niños con un peculiar personaje que es figura tradicional de la Navidad: Papá Noel. Su nombre es Troy Checa Olavarría y actualmente trabaja como gerente de Marketing del hotel “Los Portales”.
Troy nunca pensó que sus más de 100 kilos de peso, le servirían para interpretar a este personaje que, según confiesa, le ha cambiado la forma de ver la vida. A continuación le presentamos al hombre detrás del personaje.

Hace ya 14 años personificaste por primera vez a Papa Noel. ¿Qué recuerdos tienes?
Me inicié para la inauguración de la galería ‘Los Algarrobos’. Fui el primer Papa Noel que estuvo presente ahí y el trabajo era publicitar e invitar a la gente para que conociera las nuevas galerías. Fue el año 1996 más o menos.

De una broma a un trabajo en serio. Te lanzaste…
Yo recién había sido liquidado de mi anterior trabajo, me encontraba desocupado. La idea fue de la señora Socorro Zelada, que ya falleció, que tenía su stand de chifa. Me dijo ‘gordito que tal si te disfrazas de Papa Noel’. Ahí se mandó a hacer el disfraz y empezó el personaje. El trabajo (de personificación) duró 15 días antes. Al principio era un pago por stand, en total habían unos 200 stand.

Como hiciste si no tenías experiencia
La primera vez que estuve con disfraz pensé que todo el mundo me iba e reconocer. Pasaron muchos amigos y lo primero que hice fue hacerme el desentendido. Eso porque no tenía la experiencia. Recuerdo que me encerré un cuarto de hora en el baño, tomé impulso y dije, yo la hago. Salí y tuve que reírme como santa claus.

Qué difícil es trabajar con niños, que es de ellos la Navidad.
He aprendido mucho. Una vez estuve en Lenco, que es un colegio con niños especiales, quedaba en Miraflores, son niños tímidos, introvertidos, y aprendí mucho de eso. Es más fácil llegar a un niño que ya conoce al personaje que a un niño que le tiene miedo o vergüenza o no siente la navidad.

Tu contextura ayuda mucho al personaje
Así es, porque ya no necesito relleno (risas). Nunca pensé que mi contextura me iba a ayudar a hacer este personaje. Yo era una persona que recién lo habían liquidado y estaba sin trabajo, y me fue muy bien. Ahora ya lo hago como un hobby. Soy el único papa Noel que pesa casi igual que al ‘original’. Tengo 3 trajes, cada vez trato de perfeccionarlo y sin ir muy lejos es casi tan igual como el Papa Noel que sale en Coca Cola.

¿Podemos saber tu peso?
(Risas)… Ya llegamos a los 100 kilos, pero no pasamos los 200 kilos.

Otra perspectiva


Dices que este personaje te ha sensibilizado. ¿Qué ha cambiado en ti?
Antes era una persona común y corriente, extrovertido como soy, pero con el personaje cambias totalmente. Una vez me contrataron para trabajar en la sección de niños quemados del Hospital. Eso me ayudó más, me hizo aprender de que los niños me hacen ver todo su cariño. Muy dentro de ti votas más lágrimas que ellos, pues quisieras que su Navidad sea diferente pues ellos están en cama, enfermos. Por eso no les quitemos a los niños la ilusión de la existencia de Santa Claus.

Alguna vez tus hijos se avergonzaron de tu personaje. ¿Ahora que dicen?
Mi hija antes tenía vergüenza, pero ahora no, se emociona, se siente orgullosa. En un principio lo tomaron a broma, se rieron, me dijeron “hay papá que vas a salir de Papa Noel”, pero ahora están tranquilos, orgullosos y muy contentos porque todo lo que se haga con este personaje es dividido entre ellos, fuera de su aguinaldo.

LA FRASE
“No hay chimeneas en Piura, pero tratamos de que los niños sientan lo mismo. Mi trabajo es un hobby para mi”.

LA FICHA

Nombre: Troy Anthony Checa Olavarría
Edad: 39 años (a pocos días de cumplir los 40)
Ocupación: Jefe de marketing de Los Portales
Estado civil: Casado.
Hijos: 3
Peso: “Más de 100, menos de 200. Déjalo en la mitad”.

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